Viaje verano 08 - San Petersburgo

Vagón 14 del tren a San Petersburgo. Tras el checkeo de billetes, pasaporte y visa por parte de la azafata del vagón, entramos dispuestos a buscar nuestras plazas. Primera sorpresa: nosotros esperabamos unos asientos relativamente parecidos a los de los trenes espanoles, pero en este caso el vagon contaba con unas literas a un lado y unos escualidos 2 asientos (uno frente a otro) al otro lado del escaso pasillo. Segunda sorpresa, esta vez positiva: esos asientos se podían convertir en una litera y encima había otra, con lo que en realidad sí que eran como literas, aunque el espacio no era suficiente para que yo pudiera dormir estirado XD. Por lo menos el viaje no fue tan duro como esperabamos. Lo malo fue que todo el mundo se echó a sobar muy pronto y teniendo en cuenta las posibilidades que nos ofrecia el vagón, nosotros tambien nos fuimos prontito a intentar dormir.

En el vagón
Y otra


A las 6 am ya estabamos en San Petersburgo. Los albergues no suelen dejar hacer el check in hasta las 11 o 12, asi que teniamos un monton de tiempo hasta que pudieramos tirarnos en las camas del albergue a descansar un poco en mejores condiciones. Decidimos caminar hasta el albergue de manera que podriamos empezar a ver un poco la ciudad y hacer algo de tiempo. Primera en la frente: a la salida de la estación había dos grandes calles y evidentemente cogimos la que no era. Anduvimos un poquillo hasta que conseguimos encontrar un cartel con el nombre de la calle y ¡Oh milagro! en San Petersburgo las calles si que están también en alfabeto latino. Así que media vuelta y a por la otra calle. Después de una buena caminata con las mochilas a cuestas llegamos hasta el hostal, Cuba Hostel. ¿Que tipo de hostal nos esperaba?¿tan malo o peor que el de Moscú?






De camino al hostal pasando por la catedral


Dado que el hostal era recepción 24 horas decidimos intentar acceder por lo menos para dejar nuestras mochilas en el luggage room y descansar un poco en un lugar seco (evidentemente estaba lloviznando cuando llegamos a S.Petersburgo, para no variar). El albergue eran los dos plantas superiores de un edificio de tres bastante antiguo. En el segundo piso se encontraba la recepción, a la que entramos llevandonos una (quizá varias) gratas sorpresas. Esto sí que era un hosta en condiciones por lo que parecia que nuestra estancia iba a ser mucho más agradable que en el anterior. La segunda fue que las recepcionistas eran unas lindas y jovenes rusas (menudos ojazos tenía una de ellas) con lo que el ánimo se nos levanto en aquella mañana gris. Dejamos las mochilas, desayunamos un poquito y a descansar un ratillo. En eso estabamos cuando conocimos a las chicas de oro. Unas australianas bien entradas en canas que estaban de vacaciones por las tierras bálticas y salian con camiseta y bragas al baño. Un autentico despolle, jeje. De hecho esa misma noche estuvimos un poco de charla con ellas (menudas birras se pimplaban las abuelas).

Tras un merecido descanso decidimos comenzar nuestro recorrido turístico por S.P. con intencion de volver al hostal para comer y echar la siesta. Comenzamos pues con la visita a la catedral (St. Isaac), que se encontraba junto a nuestro albergue. Edificio de tamaño considerable (se supone que la tercera mayor del mundo, aunque no creo que sea para tanto, la verdad) e interesante por ser ortodoxa, aunque en uno de los laterales tenia una columnata que, por lo menos a mi, me parecio queria imitar ligeramente a las del Vaticano (evidentemente a una escala mucho menor). Coincidió que justo ese dia fue el primado/obispo o como quiera que se llame en el culto ortodoxo y pudimos asistir a un ritual consistente en casi desnudarlo y volverlo a vestir. De lo mas curioso y repugnante por el sentido de sumision y superioridad que conllevaba. Tras un ratillo observando nos decidimos a seguir nuestro camino hacia la siguiente iglesia, esta si con una construccion mas tipica de las iglesias ortodoxas (the Saviour on Spilled Blood.).
Saviour on Spilled Blood desde un lateral

Las cupulas vistas desde el frente


Visita rápida y nos dirijimos hacia lo que si no recuerdo mal fue el primer palacio del Zar Pedro I el grande cuando decidio fundar la ciudad. La verdad es que comparada con el resto de palacios, parecia la casa del jardinero XD. Los jardines que lo rodeaban eran más interesantes. Este palacio está junto al Neva, así que aprovechamos para echar nuestro primer vistazo al río (a eso sí se le puede llamar río y no al Nervión XD) y sacar alguna fotillo. Hora de hacer alguna compra y volver al hostal. Comer rapidito y a echar una siesta.
En una estatua en los jardines

Asier junto al Neva con uno de sus puentes de fondo


Tras la siesta decidimos ir a dar un largo paseo e intentar visitar la mayor cantidad de sitios posibles, ya que las siguientes mañanas se preveían duras. A nuestro ritmo habitual, lease a toda ostia, nos dio tiempo a ver buena parte de los edificios y lugares atractivos de S.P. : el Hermitage por fuera, el Almirantadgo, el edificio de la bolsa, algunos museos, un par de puentes sobre el Neva (una pena no haber sacado tiempo para verlos de noche), la fortaleza de Pedro y Pablo, ... Un señor paseo a un buen ritmo, así que acabamos bastante cansados. Vuelta al albergue con intención de hacer una macarronada de cena y luego liarla un poquito.






Andoni con el Almirantadgo de fondo
Otra iglesia
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Lo mas interesante de la iglesia XD
Junto a la estatua de Pedro I
Momentos de decision junto al Neva
El Hermitage desde la otra orilla

Fuente en el Neva
En la "playa" de S.P., al borde de la fortaleza


Menos mal que sólo la ibamos a liar un poquito, porque si no... no me quiero imaginar lo que hubiera podido pasar. Empezamos tomando una birras (que bien entraban) en la sala común del albergue y charlando con un tipo - Alfredo - de Valencia que estaba intentando hacer viaje - con reportaje videográfico incluido que intentará vender a alguna productora - desde España hasta Japón sin dinero, intentando que la gente le ayude o trabajar. Personaje bastante curioso. Es posible que salgamos en el video si finalmente se llega a publicar, aunque si nos dedica el mismo tiempo que en su blog, creo que será un segundo, jeje. Tras Alfredo y sacar la botella de patxaran se nos unió otro nuevo personaje: Timur. Creo que se merece un parrafo aparte, jeje.
A la derecha en 1 plano, Timur. Luego Alfredo y Marquitos


Timur era un ruso sin ningún conocimiento de inglés (bastante normal entre los rusos) al que habiamos "conocido" por la mañana. Cuando llegamos al hotel tras el paseo matutino (12 am aprox.) subía él cargado con una caja de 24 latas de cerveza de medio litro junto a otro amigo, llamado Dimitri, y ya estaban borrachos. Cuando empezamos con el patxarán, quedaban en la nevera unas 4 latas, con lo que se habían bebido 20 a pachas. 5 litros de cerveza durante el día, por lo menos. Así que estaba en un estado de borrachera bastante avanzado y nos acojonaba un poco que se hubiera sentado junto a nosotros. Al principio no queríamos compartir con el nuestro brebaje mágico, pero tras insistir varias veces, decidimos dejarle catarlo. Chupitazo de patxaran que se tomo y nosotros con los ojos como platos. Nosotros seguimos a nuestra bola, empezando a animarnos con historietas, chistes, cantos, ... y Timur seguía allí mirándonos y como queriendo comunicarse. Finalmente propuso que brindasemos y accedimos a ello ofreciendole un poco más de patxarán. Despolle de brindis en ruso y Timur comenzó a dejar de darnos miedo para convertirse en el patrocinador de brindis sin descanso con el que nos empezó a mamar seriamente. Evidentemente el sonido de nuestros brindis y canticos atrajo a más gente del albergue: polacos, primeras rusas, austriacas,... Comenzaba la liada.
Y todavia estabamos calentando...


La botella de patxarán se termino, así que tocaba empezar otra: Brugal. Aquí Timur empezó a flaquear, su cuerpo ya no absorvía más alcohol. De hecho, al poco rato lo perdimos cuando callo de su silla al suelo para echarse una buena cabezada y tuvimos - o tuvieron, jeje - que trasladarlo hasta su habitación. Cuando ya pensabamos que nos ibamos a quedar sin brindis en rusos, se unió a la fiesta Marquitos. Otro ruso, doble de mi tamaño, que tomó el relevo de Timur para seguir los brindis. Ya estabamos desatados, menos Sergey que estaba un poco malo y no iba a salir. Se nos unió más gente: el irlandés con el que compartiamos habitación, otras tres rusas, ... El Brugal se acabó y sólo nos quedaba el Vozdka. Había que darlo todo. Menuda noche de brindis en ruso - que son más largos que un día sin pan - traducidos por una de las rusas recién incorporadas, canticos, despolle, ... 2 am de la mañana. Hora de salir un poco. Nos fuimos a un garito relativamente cercano al hotel que nos había comentado el irlandés y allí seguimos la fiesta. Vuelta al hostal a las 7:30 de la mañana tras desayunar algo - no recuerdo el qué pero diría que pizza.



Esas rusas! Salgo fatal, por cierto
Encontramos a Phoenix del equipo A, XD
Fiestaaaaa
Que no pare!


12 am del viernes. Hora planeada para levantarse y seguir con la visita turística. Solo Sergey fue capaz de levantarse y mantenerse despierto. Andoni llego a desayunar pero se volvió a dormir. Al final nos levantamos a eso de las 16:00 con una resaca de cojones y pocas ganas de movernos, pero era lo que tocaba. Intentamos ir al Hermitage, pero a las 17:00 chapaban la entrada y no llegamos a tiempo. Decidimos ir a ver el estadio del Zenit y luego algo más. Acabamos dando un "paseo" por lo que seguramente fuera una de las zonas más inhóspitas de S.P. de unas 3 horitas fácil y llegamos hasta otro parque de atracciones, al que está vez si que pudimos entrar pero las atracciones estaban cerradas debido - supongo - a la persistente lluvia que nos acompaño durante el último tramo del recorrido. Vuelta hacia el hotel con parada para comprar un poco de comida y una cerveza por cabeza para la noche, en la que solo teníamos ganas de salir Sergey y yo (aunque yo era más de noche relativamente tranquila)



La habitación el viernes por la mañana
Plaza junto al Hermitage
Junto al estadio del Zenit, una caquilla de estadio
Caminando en mitad de un bosque - parque


Llegamos al hostal y las chicas de recepción habían montado una fiesta basada en beber vozdka a la que nos animaron a unirnos. Se mascaba la tragedia. Les comentabamos que primero teniamos que cenar un poco y que luego decidiriamos. Fueron bastante insistentes, la verdad. Tras la cena, la cerveza y que la gente del albergue se nos fuera uniendo acabamos saliendo de nuevo con un aleman, las austriacas, unos americanos, una rusa, ... Una pena que perdieramos a las de recepción, jeje. Al final resulto una noche entretenida. Por cierto, las rusas son de arrimarse y restregarse bastante por lo que pudimos ver y comprobar, lo malo es que no se puede hablar con ellas XD.


La gente que nos llevamos de fiesta
Que guapos somos, jeje
Las austriacas



El sábado conseguimos levantarnos a una prudencial (entre otras cosas porque teníamos que dejar libre la habitación) y nos fuimos hasta Peterhof, un palacio cerca de S.P. frente al Baltico y junto a la desembocadura del Neva. Lo mejor del palacio son sus fuentes (la principal es preciosa) y sus jardines. Alli paseamos un par de horitas disfrutando de las vistas. Una pena que fuera un poco caro, aunque aquí si que colaron algunos falsos carnet de estudiante. Vuelta a S.P. y corriendo al Hermitage antes de que cerraran la taquilla. Llegamos bastante apurados pero ni tan mal, porque conseguimos entrar gratis en el museo (eran 350 rublos, algo más de 15 euros). Posiblemente la visita más rápida que nadie haya hecho a este museo: 1 hora y 5 minutos. Los cuadros en sí, aunque se supone que es una de las mejores pinacotecas del mundo, no me llamaron la atención y no hay un cuadro reclamo como en otros museos. Lo que si es impresionante es el propio palacio en el que esta el museo. Uno de los mejores en los que he tenido la suerte y/o oportunidad de estar. Simplemente por ello creo que merece la pena incluso pagar la entrada. Una pena que dejaramos las camaras en las taquillas (como suele ser requisito en muchos museos) porque en realidad podiamos haber entrado con ellas y haber sacado unas muy buenas fotos.



Entrada a PeterHoff
Junto a la ultima fuente de la entrada
En "la fuente"
La fuente principal


A las 18:00 nos echaron del Hermitage y hasta las 22:00 no teníamos el tren. Así que apuramos para hacer las últimas compras de souvenirs y regalos (vozdka entre ellos, por supuesto), despedirnos de la gente que aún estaba en el hostal y dirigirnos a la estación desde la que salíamos rumbo a Riga. Los rusos tienen la manía de tener un montón de estaciones de tren distintas, cada una para unos destinos concretos. Es un poco cristo para saber a donde tienes que ir y supongo que para hacer transbordos, jeje. Llegamos sin mayores complicaciones a la estación con tiempo de sobra para tomar un tentempié (cheese burger de McDonnald's que yo decliné) y de ver como la policía se llevaba de la estación a un par de borrachos y personas con no demasiada buena pinta. Nos quedaban pocas horas en Rusia, pero todavía podía pasar cualquier cosa. Se avecinaban 13 horas de tren, que nos habían anunciado peor que el de Moscú a S.P. ¿Qué nos esperaría? Lo veremos en el próximo y último capítulo.


A punto de coger el tren

Twitter

Me monto en el tren del microblogging. Hay veces que ves cosas en la red, momentos en los que un repentino pensamiento o idea viene a tu mente y el blog es demasiado grande para ello. A partir de ahora me podeis seguir tambien en twitter.

A ver como sale la experiencia

P.D. Este fin de semana espero terminar con la serie del viaje de verano. Advierto que seran post largos XD

Sensation White

15 de Noviembre. Fecha marcada en el calendario. Vestire de blanco. FIESTAAAAAAAA!!!!!!!!!





Tomare ideas para el próximo Bass-Herri XD

Viaje verano 08 - Moscú

5:30 am. Despertador. Ducha. Desayuno. Bus. Tren. Aeropuerto. ¿Alguien sabe de dónde sale nuestro vuelo? Facturar, check in, controles (cómo no te pararon, Andoni?) y finalamente al avión. La verdad es que esperabamos cualquier cosa tras la experiencia de aviones rusos en Cuba, pero el avión resultó estar bien (compañía Aeroflop). La intención era sobar un poco en el avión, pero resultó imposible debido a las constantes demandas de atención por parte de la tripulación. Que si quieres zumitos, que si quieres comer algo, ...

Llegamos a uno de los aeropuertos de Moscú - que tiene 4 o 5 - ya al medio día (teniendo en cuenta que son dos horas más). Sabiamos que tocaba rellenar unos papeles para el tema del visado y poder entrar en Rusia, así que antes de llegar al punto de control ya ibamos buscandolos. Es un papelito normalito, pequeñito, sin mucha cosa (unos pocos datos personales) pero que es fundamental para poder entrar y salir de Rusia. Lo sellan a la entrada, en el registro de la visa, y te lo piden para salir. Así que si alguna vez vais a Rusia, mucho cuidado de no perder este papel, junto con el pasaporte y el visado.

Tras finalizar los tramites burocraticos, agarrarse los machos, que entrabamos en el desconocido mundo del cirílico y los urtos y timos. Fase 1: Buscar el tren que nos acercaría a Moscú. Tarea no demasiado complicada interpretando las señales - en el aeropuerto también están en inglés. Fase 2: comprar los billetes. Comienzo de la dura realidad. En Rusia la mayoria de la gente no habla inglés, aunque sea un sitio para turistas. Tras unos cuantos gestos, mimica y demás conseguimos los billetes para un tren que nos acercaría a Moscú, hasta una parada de metro. De nuevo nos topamos con la realidad de que la mayor parte de las cosas en Moscú sólo están escritas en cirílico, así que nos plantamos ante un mapa del metro en el vagón del tren con las estación en este alfabeto. Nosotros teníamos el nombre de la estación a la que teníamos que ir, así que tocaba preguntar a unas chavalitas (19 años aprox) que estaban en nuestro vagón. Resulta que sabían italiano porque habían estado en Italia de tipo Erasmus, así que Asier fue nuestro traductor particular.
El tren del aeropuerto

¿A dónde cojones iba nuestro tren?


La verdad es que nos salvaron un poco el culo porque nos sacaron del tren, nos llevaron hasta el metro y nos ayudaron a comprar nuestro primer bonometro. 155 rublos (algo menos de 5 euros) por 10 viajes, en una tarjeta que parece funcionar por RFID. El metro de Moscú es seguramente uno de los más bonitos a nivel mundial, y posiblemente también de los más profundos y con mayores rampas. Hay muchisimas estaciones decoradas con marmol, dorados, marfil... Se ve que el régimen quería hacer ver al pueblo el poder del comunismo. El metro es de por sí algo para visitar en Moscú y las propias estaciones no desmerecen. Además es muy regular, con metros incluso cada 20 segundos. La cosa es que nos habían dicho la estación a la que teníamos que ir, pero aún así no fue tan facil. Nos equivocamos unas cuantas veces y acabamos nombrando a las estaciones por lo que nos parecia que podían decir sus nombres en cirílico (Kebabish, Apetakar, Moria, ... XD). Algunos rusos fliparon en algun intento nuestro de cambiar de metro en la dirección contraria. Imaginaos a 5 tios con mochila grande y pequeña saliendo como posesos de un vagón de metro y corriendo hacia vosotros que salis del metro de enfrente. Asustaditos se quedaron. Por cierto, las puertas de los vagones se cierran sí o sí y dan una buena ostia si te pillan en medio, por experiencia propia, jeje.
Mapa del metro






Finalmente conseguimos llegar a nuestra estación y salimos a la calle. Fase 4: buscar nuestro hostal, que se suponía estaba cerca y en una calle famosa de Moscu: Old Arbat. Nos recibió una generosa lluvia a nuestra salida a la calle, como si no fuera poco intentar descubrir dónde habíamos salido con todos los nombres en cirílico y nuestro mapa en alfabeto latino. Tras preguntar a unas cuantas personas (de las cuales creo que sólo un par sabían inglés) conseguimos las indicaciones para llegar a la calle y a partir de ahí seguir nuestra busqueda. Tras un ratillo dimos con el lugar en cuestión. La palabra que mejor puede describir el hostal es, probablemente, sordido. Se le pueden dar otros calificativos como viejo, sucio, ... y creo que todos los que allí estabamos coincidimos en que era el peor hostel en el que hemos estado.

Un edificio de varias plantas. En la primera podíamos ver una especie de mesa que tenía pinta de hacer de recepción, pero sin nadie atendiendola. En la segunda un piano, una mesa y unos sofás y algunas personas. Nadie que hablara inglés. De repente apareció Big Mamma (señora de unos 60 años y tonelaje cercano a los 150 kilos) farfullando algunas palabras en inglés y otras en ruso que nos dieron a enteder que la recepción se encontraba efectivamente en el piso 1 pero que el tipo no estaba ahora, que esperasemos. Finalmente llego el recepcionista, un ruso que hablaba inglés (relativamente bién) y que resultaba ser el hijo de Big Mamma, siendo el dueño del hostal. Teníamos reservada una habitación para 5, pero resulto que nos dieron una habitación para 3 con espacio más que justo para las camas y un micropasillo y dos camas en una estancia común por la que tenía que pasar todo el mundo para ir a sus habitaciones. El baño, mejor ni hablar. Siguiente sorpresa: el agua no se podía beber y había que comprarla embotellada (fue una constante del viaje) debido a que el sistema no es muy de fiar.
Habitacion - foto 1

Habitacion - foto 2


Tras un rato de descanso, un poco de comida y unas cuantas quejas nos dispusimos a explorar Moscú. El tiempo no nos quiso dar tregua y siguió lloviznando practicamente todo el tiempo. Desde nuestro hostal recorrimos todo Old Arbat y parte de New Arbat hasta llegar a las puertas del Kremlin y la plaza Roja. Primera "locura" del viaje: vemos un edificio con pinta de biblioteca y no se nos ocurre otra cosa que meternos dentro. Era algo así como la Biblioteca Nacional (en este caso la de Lenin XD) y evidentemente no sale en los recorridos turísticos. Hace falta rellenar una ficha especial para que te den un pase temporal y enfrentarse a una bibliotecaria mascullando frases en ruso. Conseguimos entrar y pasearnos por la biblioteca. Bastante interesante y curioso, aunque tampoco es perderse demasiado si no pasas por los distintos tramites y controles, jeje.
Old Arbat cerca del hostal

Estatua y la biblioteca de fondo


Tras la biblioteca decidimos a ver la basílica de Cristo Salvador, ya que el Kremlin y plaza roja los reservabamos para el día siguiente. Una basilica ortodoxa chula y bastante grande. Una pena no haberla podido ver por dentro. Tras esto, vuelta al metro para ver alguna estación más y para el hostal, no sin antes repostar viveres y bebida en el super 24 horas más cool en el que he estado posiblemente. Esta noche no salimos; demasiada lluvia y cansancio.
Basílica Cristo Salvador

Lateral del Kremlin desde la basílica


El segundo y último día en Moscú (sí, somos rápidos) tocaba registrar nuestras visas, kremlin, plaza roja, mausoleo,... Para abreviar decir que lo de la visa nos llevo un rato muy considerable debido en buena parte a la dificultad de comunicación con los rusos y a la ineptitud de un guardia de seguridad del edifio en el que se encontraba la agencia en la que teniamos que registrar la visa y que no sabia que la dirección de donde trabajaba ni las empresas que custodiaba. A toda prisa a la Plaza Roja (que también nos habían indicado mal donde estaba y nos toco dar un paseito extra) para intentar llegar antes de que cerraran el mausoleo de Lenin (13:00).

No lo he comentado todavía, pero el sistema ruso nos pareció bastante ineficiente. Duplicación de colas de espera, tener que ir de un sitio a otro para una tontería o sin ninguna razón, ... También hay que decir que tienen montón de empleos innecesarios, aunque en general cubiertos por ancianas, con lo que supongo que estos trabajos tienen su razón social.

La cosa es que llegamos a la Plaza Roja con el tiempo relativamente ajustado 12:15. Para entrar al mausoleo, que se encuentra en mitad de la plaza junto a los muros del Kremlin, sólo se puede acceder por uno de los laterales. Aceptable. En ese lateral de la plaza hay un edificio que es el museo historico, si no recuerdo mal. Cuando llegas al lado de la plaza por la que se puede entrar, resulta que hay una valla y unos cuantos policias/guardias de seguridad vigilando. Hay que dar la vuelta al dichoso edificio para poder acceder por el otro lado de la valla. Al mausoleo no se puede entrar con mochilas, con lo que hay que ir a otro sitio y hacer la cola correspondiente. Finalmente decidimos dividirnos y hacer la visita en dos turnos, para no tener que dejar la mochila y hacer cola para dejarla y luego para recogerla. Una vez pasado el control de seguridad (arcos detectores pero es mas para fardar que para otra cosa) entras en una especie de recorrido - que no te puedes saltar- antes de llegar al jodido edificio. en lugar de 1 minuto, 3 minutos. El mausoleo en sí como una caverna en la que hay guardias rusos muy serios y muy quietos que acojonan un poquito. Luego ves el gusiluz de Lenin (a mi la verdad es que me parecio de cera mas que momificado) y vuelves a salir. Para salir te hacen dar otro recorrido hasta el otro extremo de la plaza. ¡Puñetera burocracia e ineficiencia!
Plaza Roja

Mausoleo de Lenin


Una vez cumplido el trámite del mausoleo, tocaba visitar la iglesia que compone seguramente la foto más tipica de Moscú, St. Basil. Curioso que fuera aquí el único punto donde nos "timaron" (no perdimos pasta) en todo el viaje. Segun nos dirigíamos a la caja para ver cuánto costaba entrar, nos dicen que entremos que venden entradas dentro. Una señorita rubia se apresura a intentar vendernos las entradas incluso con carnet de estudiante (que no teníamos ninguno XD). Por lo que vimos después, esas no eran las entradas y la señorita simplemente se estaba sacando dinero negro, aunque el precio era el mismo que las auténticas. Menos mal que luego no había que enseñarla. La iglesia o catedral por dentro me defraudo. Nada reseñable y la restauración que estan haciendo parecía hecha por Manolo y Benito, jeje.
St. Basil


Faltaba el Kremlin para completar esa zona de Moscú, así que manos a la obra, no sin antes pararnos a comer un poquito. Al comprar las entradas intentamos colar también por estudiantes, pero la señorita tenía bien aprendido el tipo de carnet que tenía que dejar entrar y no coló. Una pena. El Kremlin es básicamente un conjunto de palacios donde se supone que esta todo lo gubernamental y luego un montón de iglesias (7 u 8 creo) ortodoxas todas juntitas y unos jardines. Son interesantes de ver por dentro más que nada por la diferencia con las iglesias católicas a las que estamos acostumbrados. Tampoco nos dió para mucho más el Kremlin: iglesia, paseito por los jardines, fotos y listo. Un poco cara la entrada (15 euros) para lo que luego se puede ver, aunque estar en Moscú y no verlo...
Monumento a los caidos junto al muro del Kremlin

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Comiendo a nuestro estilo junto al Kremlin


Tras el Kremlin decidimos acercarnos hasta lo que se supone es un parque de atracciones tipo Tivoli aquí en CPH. Metro y paseito para llegar hasta alli (creo que sobre las 5 de la tarde). Para poder entrar, aunque no se usen las atracciones había que pagar y no estabamos por la labor. Así que fotico del lugar y vuelta para el metro a finiquitar las estaciones de metro que nos quedaban por ver y acercarnos a la que se supone que es la calle más comercial de Moscú centro para dar un paseito. Vuelta al hostal a recoger nuestras mochilas y marcha hacia la estación del tren, a la que llegamos sin mayores problemas (el metro ya lo teníamos más que controlado, eh Asier XD)
Entrada al parque

Detalle de la entrada


El tren salía a las 22:10 y llegaba a las 06:06 a San Petersburgo. Cuando compramos los billetes ya no quedaban literas así que solo teníamos disponibles asientos. Ya temíamos lo peor y estabamos preparados para una larga noche, quizá nutrida de alcohol para intentar no sufrir demasiado. Vagón 14, en a tomar por... La noche en el tren, en el próximo capítulo, jeje.

De regalo
La gente se soba hasta en las escaleras del metro, jeje

Viaje verano 08 - CPH

Bufff, hace bastante que no escribo, y eso que tengo bastantes cosillas que contar. A ver si en los proximos dias le pego un arreón a esto. Una de las razones por las que no he escrito últimamente es porque me tomé una semana de vacaciones, en la que estuve viajando con los amigos de la uni.

Todo comenzó aquí en Copenhague. La mayoria de ellos ya habían estado en esta ciudad, por lo que decidieron visitarme un único día (para ver dónde y con quién vivia), aprovechando además los últimos días de fiestas de Bilbao. Uno de ellos, Sergey, se animó a venir unos días antes, el jueves día 21 de Agosto por la noche. El viernes tenía que trabajar, pero por la noche nos fuimos de fiesta por los lugares a los que suele ir, juntandonos con compañeros de trabajo (Luca y Alvaro) y con compañeras de piso (nos falto Rebekka, que ya tenía otros planes). Creo que a Sergey le gustaron bastante las danesas, la verdad. Intente sacar alguna foto de las señoritas pero la verdad es que no estaban demasiado por la labor, asi que hay que conformarse con fotos "robadas".

El Kassen. 2x1 hastas las 22:00 y siempre lleno. Muchas mujeres interesantes
Señorita fuera del Kassen cuando nos dirigiamos a la siguiente parada
Segey con danesa madurita de fondo
Los tres mosqueteros
MexiBar. Para tomar unos cocktails cargaditos
Johanna
Anya (no es su mejor foto XD)

El sábado estuvo lloviendo todo el día, así que practicamente no hicimos nada de turismo. Además, yo tenía una resaca en condiciones, creo que posiblemente la mayor desde que estoy en Dinamarca. Pequeño paseo por el centro, pero nos calamos bastante y decidimos volvernos a casa. Noche de cervezas en casa con Luca, un par de bares cerca de casa y visita a Ideal Bar, debajo de la discoteca Vega, a la que esta vez no entramos. Hacía bastante tiempo que no nos acercabamos a esta zona, pero me parece que iremos más a menudo, jeje.

El domingo amaneció soleado y nosotros amanecimos mejor y más temprano que el sábado, así que era el día propicio para hacer turismo. Me llevé a Sergey a ver los rincones más típicos de la ciudad. Os pongo unas fotos con él de modelo.

Entrada a una fortaleza por la que se puede pasear y esta cerquita de la sirenita.
A pesar de ser una caseta de la guardia dentro de la fortaleza, parece que les va el amor XD
La broma danesa, perdón, la sirenita
La fuente que más me gusta de CPH, en el parque junto a la sirenita camino al canal principal. Una pena que no estuviera funcionando
La opera.
Nyhavn. Un sitio estupendo para tomarse unas cervecitas en verano.

Y llegó el lunes, día designado del comienzo oficial del viaje. A las 10:00 legaron mis amigos y me los traje a casa. Tras fiestas de Bilbao y pasar la noche en Stansted, estaban bastante cansados, asi que el resto de la mañana lo dedicamos a descansar. Tras la comida, pequeño paseo por los Lagos de Copenhague (si, los hay, artificiales y nada profundos, pero es un paseo agradable) y el centro de la ciudad. Destino final, Cristiania. El plan nocturno era salir, pero tras unas cervezas y debido al cansancio acumulado que traían y la temprana hora de levantarse, finalmente nos quedamos en casa.

Mis compañeros de viaje en uno de los lagos.
Junto a la torre redonda (parece un fake, pero la foto es totalmente real XD)

El resto del viaje.... en próximas entregas